lunes, 19 de noviembre de 2012

I

Es muy extraña la sensación de querer hacer algo y no saber qué.
Repasar todas las fotos, llegar a las la infancia, las de las últimas navidades, el último viaje, las que guardo que encuentro por ahí. Un montón de información inconexa.
Pienso si no estaré escuchando la música equivocada y creo que tiene mucho que ver. La cambio. Pero nada. Tampoco me angustia especialmente. Me angustia más escribir aquí, nunca escribo aquí. Procuro decir lo máximo con lo mínimo porque así es como funciono. Porque siempre fui de imágenes aunque me encanten las palabras, y las busque. Pero no en mí.
Se me ocurre que podría escribir un fragmento de un libro que me haya gustado últimamente pero hace una temporada que no leo demasiado. Y no quiero escribir un poema. Los poemas a veces están para compartirlos pero hoy no. O aquí no. O aquí de otra manera.

He encontrado una foto de cuando era pequeña que me ha gustado. Nunca tengo claro si me gusta enseñar fotos de mi misma, y menos de niña. No me decido, a ratos me parece cursi y ratos tierno. Será las dos cosas.

Mi entrada más visitada en este blog es una foto mía, una entrada que hice sin darle más importancia. Todavía no lo entiendo.
Esta foto es de cuando intentaba entenderlo todo.


3 comentarios:

  1. A veces esas pequeñas cosas sin importancia son las que luego más cuentan. Aunque sea a nuestro pesar. A veces pienso que por eso hay que hacer todo como si fuera el gesto definitivo. Como si después no hubiera nada. No es fácil, tampoco lo consigo.
    Me encanta que hayas decidido escribir, aunque te angustie, o igual precisamente por eso.
    La foto es tierna, y un poco triste.
    ¿Por qué estabas triste?

    x

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